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jueves, 28 de octubre de 2010

Sectas que AAbusan



Nobody's gonna slow me down
Like a wheel, gonna spin it
Nobody's gonna mess me round
Hey Satan, payed my dues
Playing in a rocking band
Hey Momma, look at me
I'm on my way to the promised land
I'm on the highway to hell
(Don't stop me)
AC/DC

Dedicado al Warpig[1], a Lydia Cacho y a Marisol Tapia.

Kelsen en su libro Teoría General del Derecho y el Estado se plantea la siguiente pregunta “¿en qué consiste la relación de superioridad e inferioridad jurídicas?”

Para abordar dicho cuestionamiento parte del supuesto que todos somos sujetos de derechos y deberes desde el nacimiento hasta la muerte y que el Estado, lo mismo que otras personas, se encuentran sometidas al orden jurídico. Como sujetos de derechos y deberes, el Estado y el individuo son iguales. La relación de superioridad e inferioridad jurídicas no puede consistir, por lo tanto en la naturaleza de los deberes y los derechos, Estado y sujeto son iguales[1].

Me pregunto, ¿qué sucede cuando existe una clase política embestida de superioridad jurídica? Para contestar esta pregunta solo basta con observar la realidad en nuestro país. Entre más estratos existen entre la base y la
cópula se desdibuja la figura de “Ser Sujeto de Derechos y Deberes”. Los individuos al fondo de la base se organizan para resolver la desigualdad y se agrupan por territorios para rehacerse de derechos. Las agrupaciones crecen y posteriormente aparecen fenómenos sociales reivindicativos que se aproximan a la cúpula y generan que el Gobierno pierda la capacidad de ser fiscalizador y rector de los deberes colectivos, se genera un contrapeso y se reestratifica el Estado como realidad social compuesta por sujetos sin identidad jurídica. Ejemplo de lo anterior es el Crimen Organizado cuyas actividades van desde agrupaciones de “franeleros”[2], piratería, trata de personas, tráfico de drogas y armas, hasta someter a la colectividad a deberes dentro del territorio que dominan.

Este estado de ingobernabilidad actúa como caldo de cultivo de fanatismos que radicalizan las posturas, cohesionan y endurecen las agrupaciones y mutan fenómenos sociales de características místico religiosas que enajenan la capacidad del sujeto de propiciar vías de identificación cultural, social y comunitaria y hacen metástasis en nuestro país[3]. En particular me quiero referir, aclaro, sin ser lo mismo, a la filtración de este tipo de fanatismo a los Grupos de Alcohólicos Anónimos que han mutado a Grupo de 24 horas de Alcohólicos Anónimos, a los Anexos y finalmente a las “Haciendas” ó “retiros” de cuarto y quinto paso que son verdaderas pesadillas dantescas[4].

Sirva de marco referencial que las raíces del movimiento de Alcohólicos Anónimos muestra gran influencia de la iglesia evangélica cristiana[5]. El Libro Grande de Alcohólicos Anónimos[6] que se emplea como texto básico que establece los parámetros éticos y morales de la asociación a través de dictaminar:

I. La Tradición de A.A (12 pasos y 12 tradiciones).
II. La Experiencia Espiritual.
III. El punto de vista Médico sobre A.A.
IV. El Premio Lasker[7].
V. La perspectiva religiosa sobre A.A.
VI. Cómo ponerse en contacto con A.A.

Me llama la atención que al inicio de la obra previamente citada en la página ix se trascribie una carta titulada “La Opinión del Médico” del párrafo tercero al quinto se delinea el nacimiento del movimiento norteamericano de Alcohólicos Anónimos:

“A fines del año 1934 atendí a un paciente que, a pesar de haber sido un competente hombre de negocios, con mucha aptitud para ganar dinero, era un alcohólico de un tipo que había yo llegado a considerar como irremediable.

En el transcurso de su tercer tratamiento adquirió ciertas ideas de un posible método de recuperación. Como parte de su rehabilitación, empezó a dar a conocer sus conceptos a otros alcohólicos, inculcándoles la necesidad de que ellos a su vez hicieran lo mismo con otros. Esto ha llegado a ser la base de una agrupación de estos hombres y sus familiares, la cual está creciendo rápidamente. Parece que este individuo y más de otros cien se han recuperado.

Personalmente conozco decenas de casos del tipo con el cual han fallado por completo otros métodos.”

Para contextualizar históricamente el párrafo anterior, debemos considerar que fue hasta 1950 cuando se buscaban nuevos tratamientos para los pacientes afectados de tuberculosis y por serendipia se observó que la iproniazida, una sustancia que inhibía la enzima llamada monoaminooxidasa (MAO) demostró mejorar notablemente el estado anímico. Diez años después aparecieron los antidepresivos tricíclicos. Evidentemente las neurociencias estaban en la era de las cavernas, se sabía muy poco sobre el efecto neuropsicológico de las drogas de abuso y ante este vacío de conocimiento el ser humano ontológicamente busca agruparse entre iguales para conformar una red social de apoyo en busca de un “despertar espiritual y un poder superior”, renuncia a su individualidad, recurre a la identificación grupal y a través de ritos rompen culturalmente con su comunidad de origen y adoptan a través de enseñanzas estandarizadas paradigmas filosóficos, religiosos e incluso políticos. Esto como fenómeno social se le conoce como secta, palabra que se deriva del latín sequi, seguir que es un término que describe tales fenómenos[8].

Particularmente en México con la influencia de la iglesia Católico Romana AA, quien inicialmente alberga los grupos es sus instalaciones, establece una estructura dogmática férrea que sienta las bases para establecer un culto y se observa que aunado a los bajos niveles educativos de la población fácilmente se transforma al alcohólico en fanático. Al interior de los grupos se establece una estructura jerárquica piramidal que se mide por lo años de abstinencia, surge la figura del “Padrino” que lo constituye y habilita como figura de autoridad que transmite “su experiencia” y administra un sistema de condenas y anatemas a través de las cuales somete al “ahijado” logrando así cohesión interna y control. En este sentido AA funciona como una secta donde la condición de supremacía se establece de forma similar a cualquier organización eclesiástica.

En las Haciendas de cuarto y quinto paso se secuestra al sujeto y se le somete brutalmente a un verdadero “lavado de cerebro” que Lidya Cacho describe magistralmente en su artículo “¿Violencia Sanadora?” que recomiendo ampliamente para ajustar las siguientes conclusiones.

Cuando se tiene una identidad individual y se trata de salud, siempre buscamos servicios de primera calidad, y más si dentro de las opciones podemos acceder a las nuevas súper especialidades médicas. Actualmente si se sufre de cáncer de mama se busca a un médico con especialidad en ginecología, subespecialidad en oncología y súper especializado en cáncer de mama ó ¿Alguien sufrido cáncer de mama se dejaría intervenir quirúrgicamente por un médico general? ó peor aún ¿Se dejarían operar por un grupo de mujeres que sufrieron cáncer de todos tipos bajo la premisa de que son especialistas oncólogas por que sufrieron la enfermedad en su propio cuerpo y sólo ellas saben el sufrimiento?

Te pregunto entonces, por qué en salud mental recurrimos a modelos oscurantistas. Sí se tratara de un tumor cerebral ¿te dejarías atender por un veterinario? ó peor aún ¿por tu padrino de bautizo?

El grave error en que incurrimos es psicologizar fenómenos sociales complejos y hacer del individuo responsable pues ello lo inmoviliza, le genera sentimientos de culpa y lo aleja de recuperemos el Ser Sujeto de derechos y obligaciones.

(¿)"admitir ante Dios...la naturaleza exacta de nuestros defectos[9] (?)




La Ilustración pertenece a la colección de LeLarve:
“RESERVA…”
Técnica: Mixta.
Tamaño: 50x 75cm
Papel liberón 300gr.
Costo: $ 35 000 m.n. más gastos de envío.


[1] Kelsen Hans. General theory of Law and State (1945). Traducción castellana: Teoría general del derecho y del Estado, Imprenta Universitaria, México, D. F., 1949.
[2] http://www.esmas.com/noticierostelevisa/losreporteros/375946.html
[3]http://losperfectos.jimdo.com/archivo/noticias/los-perfectos-entre-las-11-sectas-m%C3%A1s-peligrosas-de-m%C3%A9xico/
[4] http://www.youtube.com/watch?v=xbH__5mW-TQ&ob=av2n
[5] http://www.ciesas.edu.mx/desacatos/29%20Indexado/saberes_1.pdf 
[6] Alcohólicos Anónimos. Este es el Libro Grande. El Texto Básico de Alcohólicos Anónimos. Central Mexicana de servicios Generales de Alcohólicos Anónimos. México, 2007.
[7] El Premio Lasker fue conferido a A.A. por la Asociación Norteamericana de Salud Pública en 1951.
[8] es.wikipedia.org/wiki/Secta
[9] Alcohólicos Anónimos. Este es el Libro Grande. El Texto Básico de Alcohólicos Anónimos. Central Mexicana de servicios Generales de Alcohólicos Anónimos. México, 2007. pp. 67

1 comentario :

Mr. Lee dijo...

Fuí víctima de AA, de NA y aún estoy con secuelas de falta de individualidad, valor propio y autoestima. Yo di el paso, yo me di el lugar, porque creí. Ahora en tratamiento de médicos, por largo tiempo, porque las secuelas son graves, y tan sólo estuve 5 meses en las comunidades. Me provocaron un trastorno de personalidad que ya por suerte, como lo dicen los especialistas, sí tiene cura, y no como ellos lo dicen.